Mientras los súcubos me llevan a "fichar", mi padre se queda en el despacho del funcionario. Allí, le pregunta al picoleto, que si está ABSOLUTAMENTE seguro de que su hija tiene algo que ver en esa historia . El picoleto, con el brillo de la hojita cannabica aún en el subconsciente, le contesta que está ABSOLUTAMENTE SEGURO de que su hija ha atracado a alguien, pese a tener coartada y no cuadrar físicamente en la denuncia.
Me tomo la libertad de apuntar que lo único que he atracado en mi vida ha sido a la señora Nevera y a la señora Despensa, respetables ambas y que no han denunciado, por suerte.
Nos dejan ver la denuncia. La denunciante es Natividad X, una niña de unos 12 ó 13 años a la que han atracado en Majadahonda. Las atracadoras son dos chicas jóvenes.
Sigo leyendo la denuncia, la que se supone soy yo mide 1,60 m , pelo teñido de rubio, ojos marrones, gran navaja. Vamos... Yo misma!!! ni 1,60 ( sino 170 cms) ni rubia teñida( que lo mío es natural, y a mucha jonra) ni ojos marrones, es que ni de noche! y navajas, sí, yo tenía una... con una hoja de dos cm...ejem
Ah! por eso me preguntaba el oficinista que si suelo usar peluca ,si uso lentillas de color o si aún tengo la navaja (algún degraciao me la quitó)... Sólo le faltó preguntar si suelo desmontar 10 cms de estatura con una pieza del tobillo...
Afortunadamente no volví a ver al súcubo 2 ( el del perfil GAL).
Revisando los autos ( los judiciales, nada de coches), vemos cómo ha llegado hasta mi la policia judicial:
"Dulce Nati" ( la denunciante) declara que ya ha visto antes a la atracadora que se supone que soy yo. Dice creer que va a uno de los institutos de la zona. La policiía judicial se dispone entonces a buscar en los institutos. Más o menos en junio, se personan en el "IES 4" de majadahonda...
Llega ahora el momento estelar de Mercedes, directora del instituto María de Zayas y Sotomayor durante el curso 1995/96. Esta individua proporciona unas fotocopias de fotos de alumnas del centro (¡qué legal!).
"Dulce Nati" mira las fotos y dice que podrían ser algunas, señalando la mía entre ellas. Es entonces cuando la "educadora", basándose en faltas de asistencia al centro ( que cultivé unas pocas) les comenta, a título personal, que no le extrañaría nada que la delincuente fuera yo, porque tenía problemas personales (flipante) y que no me iban a encontrar en el recreo porque "ni siquiera se molesta en venir a clase". (Acordémonos de que mi madre fue al instituto en mayo para anunciarles que no iba a ir más a clase...) Una vez han decidido, entre Mercedes y los policias judiciales, que la delincuente debo ser yo por fuerza , la individua saca mis datos personales del fichero y se los da. Nombre, apellidos y teléfono. No recuerdo si también les dio mi dirección...
Así fue como llegaron a mí... Gracias una vez más, Maldita Mercedes, por joderme la existencia...
Deciden hacer una rueda de reconocimiento...